El barberillo de Lavapiés
El barberillo de Lavapiés
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El barberillo de Lavapiés

El barberillo de Lavapiés

Gustavo Tambascio, director de escena, la sitúa en los años 60, ya para él “carácter popular de la barbería, su condición única de punto de reunión, sobrevive aún. Y muchísimo más en los años 60”. “Nada demasiado distinto de lo que sucedía en las épocas de Carlos III: un gobernante absoluto, tensiones sociales y políticas que se expresaban a través de los distintos ministros. El pueblo apoyaba a unos y a otros, pero sus opiniones eran papel mojado si no se expresaban en protestas populares, que a buen seguro eran menos reprimidas en épocas del monarca que en las del Caudillo”.

Para salvaguardar el aspecto histórico del motín de Esquilache, Gustavo Tambascio, he planteado la acción en dos planos, que la escenografía de Daniel Bianco y el vestuario de Gabriela Salaverry reflejan con claridad: un Madrid de los años 60, poblado de vespas, niñas con cardado y grises que vigilan estudiantes; otro del siglo XVIII, donde se desenvuelve, a la manera del teatro tradicional –la gestual eterna de la zarzuela castiza y la tonadilla escénica – el drama conspirativo y amoroso del los nobles.

La acción transcurre tras el motín de Esquilache provocado por la prohibición de capas largas y sombreros anchos, fue la época en que se iluminó la Villa y Corte con faroles de aceite y en que se crearon los serenos; ninguna de estas medidas fueron bien acogidas por quien buscaba la complicidad del disimulo y de la oscuridad en apoyo de su impunidad.

El argumento, en un ambiente castizo, cuenta dos historias de amor, una de plebeyos: Paloma y Lamparilla y otra de nobles: la Marquesita (seguidora política de Floridablanca) y Don Luis (partidario y sobrino de Grimaldi, rival político de Floridablanca), todo aderezado de un clima conspiratorio no exento de picardía y de crítica social y política; dichas historias se entrecruzan y se entremezclan con escenas costumbristas.

A esta trama aplica Barbieri una música vibrante, destacan en unos números su brillantez (el preludio y presentación de Lamparilla, las seguidillas etc.), en otros su sustrato popular (la canción de Paloma, el dúo de Paloma y Lamparilla, el de las majas, las caleseras etc.) y en todos una orquestación genial, una gracia que no caduca y que componen una obra extraordinaria de las que sin ningún sonrojo pueden competir con buena parte de las óperas.

EQUIPO

- Música: Francisco Asenjo Barbieri
- Libreto: Luis Mariano de Larra

- Director de Escena: Gustavo Tambascio
- Director Musical: David Azagra
- Coreografía: Yolanda Granado
- Escenografía: Daniel Bianco
- Diseño de Vestuario: Gabriela Salaverri
- Diseño de Luces: Toño Camacho
- Director del Coro: Luis García Santana

- Orquesta Filarmónica de Gran Canaria
- Coro Orquesta Filarmónica de Gran Canaria
- Ballet de Yolanda Granado
- Rondalla Canaria

CASTING

- YOLANDA AUYANET-Paloma
- SONIA DE MUNCK-Marquesita del Bierzo
- BORJA QUIZA-Lamparilla
- ANGEL RODRÍGUEZ RIVERO-Don Luis de Haro
- DAVID RUBIERA-Don Juan de Peralta
- JAVIER IBARZ-Don Pedro de Monforte
- MAYKOL HERNÁNDEZ-Lope

El barberillo de Lavapiés

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